POEMASÓMENOS

Término que tras desglosarlo en tres palabras explica lo que escribo.

"SEGUNDA EDICIÓN" DE MI LIBRO. "SI NO FUERA POR LA NECESIDAD DE..." EDICIONES "CELYA"

"SEGUNDA EDICIÓN" DE MI LIBRO. "SI NO FUERA POR LA NECESIDAD DE..." EDICIONES "CELYA"
RESEÑA DEL LIBRO POR TES NAUÉN EN "POEMAS DEL ALMA"

domingo, 26 de abril de 2015

-TE QUIERO. - YO TAMBIÉN.

Se me perfila una sonrisa en el rostro
cargada de una ternura inusitada;
inusitada, sí
castigo por debilidad, castigo por  imperfección…
A mi rostro no le consiento fragilidades
ni me permito un llanto más.

Fragilidad.

Pero hoy, por un instante
fuiste agua en sed
pájaro en penal
flor en desierto
niño en ti.
Y hoy, por un instante,
no sé si lo sabrás,
amé al agua,
al pájaro,
al niño
a la flor:
te quise.
Y por un instante,  
no sé si lo sabrás,
tú también…
tú también estrenabas zapatos.

Llanto.

Pero hoy, por un instante,
fuiste
agua,
pájaro,
flor,
niño;
en ella
de ella
para ella
por ella,
y por un instante,
no sé si lo sabrás,
se volvía herida
lo antes deseado

yo lágrimas, tu agua;
en cárcel yo, tú en vuelo;
arena, sólo arena;
marchita, tú en flor;
y por un instante,
no sé si lo sabrás,
(ni un llanto más, ¿recuerdas?)
yo también…
yo también estrenaba zapatos.


domingo, 15 de febrero de 2015

Es lo normal,
que me busquen  porque las horas son dilatadas
que crean ver en la sonrisa un beso sin condiciones
que me devuelvan calderilla por lo bien que me viene
que a mí no me molesta, lo que molesta
o que me recuerden en un poema inconcluso.

Pero yo,  que nunca supe las razones
de estos laberínticos espejos 
que me hacen confundir  la salida,
que multiplican mi imagen
y que todo se repita como en espirales;

yo,
he aprendido a asirme a mis defectos
para no asustarme cuando ya,
nadie me devuelva una llamada
para escribir los últimos versos.



viernes, 9 de enero de 2015

Con un final de película más que conocida y una frase de otra

Éste número no lo conocía
hombre de las mil caras.
Era el único hueco del teléfono 
que filtraba las dudas,
los silencios perpetuos. 

Ya ves con la facilidad que se abren
las grietas en la roca, 
con qué destreza cierras o separas, 
los océanos Atlántico y  Pacífico, 
y los conviertes en 
Mar Negro, Mar Muerto, Mar Rojo o Mar Blanco 
como si fueras Céfiro 
Tlaloc, Uller, o Dios 
todo tú naturaleza salvaje. 

Ahora que henchiste todas las entradas, 
nado contra corriente, 
y me cuesta aceptar 
que nuestras aguas vivan en Mombasa.
No habrá una Casablanca 
pero siempre nos quedará París. 


jueves, 1 de enero de 2015

UNA NOCHE CUALQUIERA


No había luna, ni un cielo especial 
tampoco predisposición al encuentro 
ni  una vaga idea de lo que queríamos, 
ni certezas, ni la fijación de lo posible.

Era una noche cualquiera,
en la que los cualquiera
se sientan a esperar que pase lenta
porque comenzaba otra semana.

Era echar el rato de conversación,
una cerveza en cualquier bar abierto
que espera a dos clientes rezagados
y la mar en calma.

No había, ni siquiera, una diagonal
ni miradas colineales,
ni roces convergentes
para inventar la rima.

Pero teníamos las manos llenas de palabras imposibles
dispuestas para  escribir el poema perfecto.

martes, 9 de septiembre de 2014

Sé que esta tierra
no engendrará vuelos,
que los almendros 
no florecerán en mi ventana
y que mis pasos
desaparecerán con la primavera.

Es la venganza de la flor
y el destino del fruto.

domingo, 31 de agosto de 2014

GARGANTAS ROTAS



I

Se divisa la pista
entre el canto del muecín
y el sudor indiscreto de la tarde.

Hay un deseo y una ruta
que dirige el desaliento
hacia las gargantas rotas.

Entre tanto,
cubro mi cuerpo
porque sé que no provocará
deseo incontenible de abrazos.

Rompe la tos la madrugada.

II

Cae la tarde,
frente a mí la arena roja
que formara rígidos montes,
se presentan majestuosos
recordándome lo que hubiera podido ser.

Un gesto, un sólo gesto
y hubieran caído grano a grano
dejándonos sepultados
hasta el despertar del sueño.

Desde aquí,
un gran muro infranqueable que hiere.
La sumisión de sertirse esclavo,
el orgullo por la certeza de no serlo.

Rompe la tos el crepúsculo.


III

A mi voz quebrada
le cuesta explicar las razones
de este desvelo
a las interrogantes luces que vigilan.

No entenderán nunca, 
que desnudarme es un acto de entrega
y que un beso es la esencia
de la ternura macerada en años.

A mi voz, en esta noche,
le cuesta gritar y enfadarse
para justificar mi profana presencia
en unas tierras que me señalan.

No entenderán nunca,
que quemar la vida
es un acto de rebeldía
y que sudar es signo inequívoco
de estar vivo.

Mi voz ya no razona sus memorias
ni pretende que entiendan
que una lágrima no es debilidad femenina
sino reflejo humano del desaliento,
que evitar la agresión no es cobardía
sino el guante blanco que avisa
de una herida abierta en el pundonor
y que apoyar la cabeza en el hombro ajeno
no es mendicidad
sino el amparo de un niño sumido en sueño.


Rompe la tos la silenciosa noche.

jueves, 31 de julio de 2014

sábado, 29 de marzo de 2014

Mi aportación a la Antología Poética del Bicentenario de Gertrudis Gómez de Avellaneda.


Espero los regresos
en este atardecer
aunque sé que todas las puertas
se cierran con la misma llave.


El tiempo no concede audiencias
le molestan las súplicas;
vuela y no mira atrás.
El tiempo y tú, tan parecidos.

Rechazo la mendicidad,
más me encuentro pidiendo
en los pliegues, aun cálidos,  
de las sábanas, tu retorno.



Luego, cuando pasan las horas,
compruebo que el adiós
es para siempre y los “te quiero”
sinónimos de ausencias.