POEMASÓMENOS

Término que tras desglosarlo en tres palabras explica lo que escribo.

"SEGUNDA EDICIÓN" DE MI LIBRO. "SI NO FUERA POR LA NECESIDAD DE..." EDICIONES "CELYA"

"SEGUNDA EDICIÓN" DE MI LIBRO. "SI NO FUERA POR LA NECESIDAD DE..." EDICIONES "CELYA"
RESEÑA DEL LIBRO POR TES NAUÉN EN "POEMAS DEL ALMA"

jueves, 2 de abril de 2009

DIRECCIONES PROHIBIDAS


No avanzar,
cobrar vacaciones,

comer las sobras,
aceptar el miedo,
dejar pasar,

sí cuando no,
no cuando sí,

cerrar los ojos,
resignarse,
olvidarse,

olvidar ser,
cerrar,
encerrar,

según,

sobre,

tras.

lunes, 30 de marzo de 2009

DOS POLOS OPUESTOS


Necesitaba dos besos
y la fortuna le ofreció uno
lanzado por debajo de la mesa.
Resultado propio de la necesidad
le ofreció el otro aceptándolo.

Dos noches, dos historias, dos tiempos
en busca de afecto y comprensión.
El uno perdido en una niñez difícil.
El otro disoluto en la añoranza
de sentirse querida.

La libertad le llevó a la soledad.
La falta de ella a una nada vasta
llena de responsabilidad atávica.
Niñez raptada, adulto pueril
viviendo imágenes no propias
soñando una idealizada realidad.
Mujer madura, suspirando
por la primavera ya olvidada.

Y en un abrazo ennobleció el momento:
cómo me gustaría, dijo
que esto fuese real.

NO HABLO BIEN INGLÉS

- What about your yesterday evening
with the parents?
- Sorry?
(Humm, creo que no lo he dicho bien,
eso es, tengo que hacer un cambio.
- What about your evening yesterday
with the parents?
- Pardon?
(Hum, otro cambio, sí,
no lo he dicho bien).
- What about with the parents
yesterday evening?
- Sorry?
(Su madre debe ser una Santa)
y señalando un aviso
sobre la visita de padres
del día anterior,
le dije...
- What about... that?
-Oh yeeesss!!!
…with the “perents”
(¡la madre que lo parió!)

sábado, 21 de marzo de 2009

CONFUSIÓN

El ruido venía de fuera,
estrepitosa lluvia
de ladrillo y cemento.
El miedo a ser golpeada
surgió al instante
y un sin fin de fotogramas
mostraron posibles realidades:
futuro.
Viejos recuerdos:
pasado.
Abrió la puerta.
Sólo restos de una
reforma que otros,
sin intención,
dejaron caer.
Volvió a entrar
en silencio, despacio:
presente.

POR LA PUERTA CHICA



Entro en casa y ese toro,
mirándome fijamente,
quiere embestir.
Las apariencias engañan,
le digo,todo fachada;
no hace falta más
que te plante cara
para que quieras huir.

¿Dónde está esa imagen?
¿Dónde echaste los cojones?
No contesta,
con cabeza gacha
da la vuelta, se va.

Me entristece que
con el disfraz de bravo,
no dudasen de su coraje,
y ahora,
no muestre su valentía,
agachándose como un niño,
ante los pies de un gigante.

No me vale "todo vale".
Para querer hay que ser toro bravo,
y tú, manso con pelaje de Miura
ensombreces a los de tu casta
dejando sin faena al más "plantao" de los toreros.

Toro bravo que no embiste,
nunca muere de estocada,
pero eso sí,
ese toro me asusta
al entrar a casa.

domingo, 15 de marzo de 2009

DEJANDO PASAR EL TIEMPO. (A Jose María Pinilla).



Quedaron en mí
preguntas impalpables,
de las que no tienen interés,
por su falta de criterio.

Más tú,
fuente de prudencia,
infinito pozo donde
lanzar preguntas,
las respuestas
aparecían raudas y amables.

Y yo..., dejando pasar el tiempo.

Ya le preguntaré,
ya le pasaré esta duda,
este poema,
esta reflexión...
en el próximo encuentro.

Como ves, querido amigo,
las asonancias no me faltan,
pero es que...,
desde que hablamos de eso,
encontré una manera fácil de definirme.

Me pregunto qué te ofrecio la mar,
cómo pudo ser tan lista,
qué secreto te revelaría
o con qué mentiras te embaucó.

Acaso nos pediste presupuesto
y nosotros..., dejando pasar el tiempo.

Hoy somos naúfragos,
en nuestro propio mar.




sábado, 28 de febrero de 2009

UNA TARDE QUE LLOVÍA.


(Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad). Lucio Anneo Séneca.

Hoy está lloviendo, la lluvia es de esas que no te moja al instante, va calando poco a poco y en un momento determinado estás empapada sin haberte dado cuenta; también me he resfriado y no ha sido por la lluvia, ya empecé a moquear por la mañana.
No hay nada como un buen té caliente en estos casos y un poco de silencio.

No me deja mi mente estar en silencio.
Cuántas situaciones, momentos , horas de trabajo, enfados, risas, padres, alumnos, felicitaciones, críticas... pasan por mi mente en estos instantes.

Se oye un poco más el agua de la lluvia, quizás esté aumentando su intensidad.

La honestidad llevada al extremo, a un extemo infantil, a lo más álgido. La honestidad que nos enseñan desde pequeños y que nos conduce a caminos irreversibles en nuestra andadura.
Si cierro los ojos, me veo joven, con vitalidad, riéndome de la desdicha que se puede comprar;
si los abro, me veo mayor, suspirando por la dicha que no tiene precio.

El haber llegado a conseguir prestigio o reconocimientono no me preocupaba en exceso; hacer las cosas bien, siempre me ha atormentado por mi condición de "asonante"; las felicitaciones gustan y más, cuando no se está segura ni de su nombre propio, siempre escrito en las listas de los perdedores por circunstancias del destino.
Un destino que te paga cuando ya no tienes cuenta donde ingresarlo.

Hay una gota que cae acompasada en el hierro de la reja, su sonido me recuerda a las campanadas de un reloj que no termina de avisarme que se me hace tarde, y yo, sin tener a dónde ir.

Entré en el pasillo, como todos los días, interminable pasillo (que según el diccionario también significa pieza dramática: según el diccionario puede ser situación capaz de conmover vivamente), o sea, interminable situación que me conmovía vivamente, tristemente.

Sé que el frío que siento es de este maldito resfriado.

Nadie tiene nada que perdonar, ni qué decir, ni qué reconocer , ni qué justificar... nadie tiene por qué perdonar, ni por qué decir, ni por qué reconocer, ni por qué justificar.

Sigue lloviendo, este año no creo que haya sequía en verano.

El miedo a saber cualquier verdad quedó latente en mí desde hace tiempo porque suele perseguirme hasta que le presento mis respetos y eso duele mucho, mucho.

Ser honesta no es fácil. No serlo para mí, imposible.

EVOCACIONES.


La vida, tras esa oscura cortina de sueños,
se desvanece cuando hablas
y espero respuestas que siempre quise.
Qué fácil sonreír mientras te oigo,
qué fácil averiguar tu gesto amable.

Remueves el fondo
por tantos hechos y no
que fueron cayendo
tras siglos de inconfesables anhelos,
unos tras otros ocultando lo que se es.

Haces que me descubra,
quede virgen ante ti,
me asuste y vague desnuda,
repitiéndo insistente, cuan letanía,
los versos del ayer.

Haces quedarme aquí,
en silencio, a solas,
tan tarde para los que me rodean,
para escribir estos versos;
a cambio, yo sólo te pagaré
con una sonrisa.

Quizá, la noche nos haga diferentes,
seamos otros, permitiendo el paso
a lo que brinda su tentadora oscuridad.

Me maldigo por no acariciarte,
por no tomar tus obsequiosas manos
y beber del elixir que ofrece la frescura
de quien trae, de otras tierras,
la tan querida esencia del deseo.

No me olvides; en mis sueños,
después del ensordecedor día,
siempre está la brisa del rincón sombrío,
en el que yacen lágrimas no derramadas
por tantas cosas perdidas.

POEMA PARA TORPES

Regreso acercándome a tus lugares inciertos,
(o sea que intento entender tu postura),
postrando mi cabeza junto a tu percepción,
(o sea que me pongo en tu lugar),
aúno fuerzas para aislar desavenencias,
(o sea que no quiero discutir)
y vigilo los gestos que pudieran ofender.
(o sea que reprimo lo que te molesta).

No sé si quiero acompañar a tu silencio,
(o sea que me estoy cansando),
o vagar a solas aunque estés,
(o sea que me planteo dejarte),
quiero aprender de nuevo,
(o sea darme otra oportunidad),
expresarme sin miedos,
(o sea ser yo),
no mirar atrás.
( o sea que me voy).
Espero que esta vez me hayas entendido.
(O sea ¿tá´s enterao?)

martes, 24 de febrero de 2009

COMPROMISO


Me hundo en el abismo de la incertidumbre,
ni me conozco ni sé quiénes son los otros,
camino por la senda abrupta del deseo,
y me encuentro efímera entre los brazos cálidos
de quien sé que no me sueña.

No juzgo; ahuyento con gestos los malos presagios,
vivo el tiempo que busqué sin que me lo ofrecieran,
acometo sin réplicas los débitos de mis actos
y evito miradas que reflejen mi rostro.

En la lejana oscuridad se disipan las sombras.
Caen lentos los últimos granos de arena
de un reloj olvidado.